Mostrando entradas con la etiqueta Robots. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Robots. Mostrar todas las entradas

jueves, 8 de enero de 2009

Los sueños de Robot de Asimov más cerca

Saludos cosmonautas,

si hace poco proponíamos en un post sobre el ocio, el uso de los robots para hacer más fácil la vida de los humanos, Urías se ha puesto a indagar un poco más y ha encontrado algunas noticias interesantes.

En primer lugar, hemos encontrado datos sobre el acelerado crecimiento de la población robot. Por ejemplo, en el 2006 había 4 millones y medio de robots, cifra que se calcula llegará a casi los 8 y medio en el 2010, ¡un crecimiento casi del 100% en solo 4 años! Aunque parece que solo en Europa ha crecido la venta de robots en los últimos años, mientras que ha decrecido en Asia y Estados Unidos.

Por otro lado, en este gráfico vemos la densidad de la población robot actual, calculando cada robot industrial por 10.000 trabajadores, con una clarísima diferencia de Japón y el resto de países, de hecho, la mitad de la población mundial de robots se encuentra en Asia:


Se han dicho siempre muchas cosas sobre el porqué de la afición de los japoneses por los robots, pudiéndolo resumir en un par de teorías al respecto. La razón más mencionada por los más frikis es el manga, que gracias a Osamu Tezuka y su Astro Boy se habría inaugurado la tradición del tema robótico, popularizándolo y haciéndolo más amable a la población.

Hay otra explicación procedente de la religión japonesa autóctona, el shinto (o sintoísmo), cuyo carácter animista dota incluso a los objetos inertes de espíritu, y por lo tanto de cierta "humanidad". Entonces, mientras que en Occidente los robots a menudo generan cierto miedo (especialmente si tienen aspecto humanoide y "suplantan" al humano en sus tareas), en Japón se ven más amistosos y como lo que en realidad deberían ser, una ayuda para nosotros.

Finalmente, os dejo un vídeo del Actroid, uno de los robots más realistas que se pudieron ver en el Akiba Robot Festival 2006. ¿Qué os parece? ¿Os despierta simpatía o miedo? ¡Esperamos vuestros comentarios, cosmonautas!



Vía: ieee spectrum online, encontraréis la información más resumida y como siempre bien explicada en el blog de Kirai.

martes, 23 de diciembre de 2008

PASATIEMPOS DE VIAJE

Saludos cosmonautas,

Espero que se hayan instalado ya cómodamente en sus cámarotes y hayan empezado a explorar los rincones de la Arcadia. Lógicamente aún no habrán podido ver mucho, de hecho, apenas han visto nada, pero recuerden que este es un viaje largo, y ni siquiera tenemos una duración estimada, así que tienen todo el tiempo del mundo para empezar a descubrir nuestra nave.

Nuestro querido Urías, a pesar de su juventud, es un pasajero veterano de la Arcadia, pero aún le queda mucho por ver. Uno de sus descubrimientos a bordo de la nave ha sido el tiempo libre. Y es que, a pesar de la existencia de algunas pocas obligaciones como pasajero de la Arcadia, uno se encuentra que la mayor parte del tiempo, mientras vagamos por el espacio, no hay nada que hacer.

Para algunos, el tiempo libre es como una maldición, no saben qué hacer con él. El trabajo ha conseguido eclipsar cualquier otro aspecto de su vida diaria. En realidad, desde hace ya varios siglos, el llamado "ocio" se ha visto sometido a una campaña de desprestigio por parte de varios personajes que le veían más gracia al neg-ocio (la negación del ocio) que a la libertad que da poder disponer del tiempo como a uno le plazca. Así pues, ya desde Maquiavelo, Lutero, hasta los protestantes americanos como Benjamin Franklin, se han ido acuñando frases como "la ociosidad, como el moho, desgasta mucho más rápidamente que el trabajo" o "el tiempo es oro", y la terrorífica "el trabajo dignifica" que han entrado a formar parte de los valores de la sociedad occidental dejándola tocada casi de muerte (muerte cerebral, se entiende).

Pensadores griegos como Aristóteles eran de la opinión que el ocio era precisamente lo que conducía a las personas al cultivo personal, y por lo tanto a la excelencia. Y que el trabajo no hacía más que degradar a la inteligencia. Es por ello que aquí, en la Arcadia, nos tomamos muy en serio el tema del ocio. Y es que creemos que, no solo es el ocio parte de lo que somos, si no que también es el camino que tenemos para forjarnos y descubrirnos.
De hecho, el orígen de la palabra ocio en griego dió pie a la palabra latina para escuela, y así es como lo vemos nosotros.

Algunos dirán que el propia capitalismo ha devuelto al ocio la importancia que había perdido. Pero la verdad es que todo esto son paparruchas, ya que detrás de este nuevo culto al ocio se esconden las mismas ideas del neg-ocio, y que nos han llevado a la paradoja del tener que trabajar cada vez más para poder disfrutar del ocio...

Desde la Arcadia reivindicamos volver a las ideas de los clásicos griegos al respecto. Sabemos que ellos lo tenían más fácil ya que disponían de esclavos (y en realidad la cosa no ha cambiado tanto), pero desde aquí proponemos aplicar la imaginación de Isaac Asimov y la técnica del pueblo nipón, para que los humanos podamos dejar en manos de robots las arduas tareas que no hacen más que espongificar nuestro cerebro.

Así es como lo hacemos en la Arcadia, y por eso encontraréis en nuestra nave un montón de oportunidades para educar vuestras mentes (cada uno a su propia manera) y para descubrir nuevas formas de disfrutar de vuestro tiempo libre.

Para más información respecto a la evolución del ocio, e aquí dos tratados interesantes:

La sociedad capitalista como negación del ocio (Simón Royo Hernández)
Del ocio al neg-ocio... y otra vez al ocio (Gaspar Rul·lán Boades)